
El Feng Shui es una práctica de origen chino basada en el principio del ying-yang, del balance, armonía y cambio consistente, así como de la interdependencia de todas las cosas, y en los cinco elementos y la interacción de sus fuerzas, que busca la forma de combinar colores, formas y texturas visuales aprovechando los flujos de energía para crear un ambiente armonioso, próspero y sano.
Según el Feng Shui, la casa y el lugar de trabajo de una persona reflejan quien es. La forma como se distribuye una vivienda, sus paredes, puertas, ventanas y muebles, afectan el flujo de energía. De la misma manera, los colores y los elementos que se introduzcan en cada ambiente también alteran este flujo, lo cual influye en la salud, el estado de ánimo de sus habitantes, las relaciones interpersonales y la economía de este lugar.
El color es una forma de energía, pues cada uno de los colores que podemos ver es una onda electromagnética de una longitud determinada. De esta forma, cada color influiría de una forma diferente en nuestro estado de ánimo.
NARANJA
Simboliza la energía, con la originalidad y la creatividad. Tiene un efecto energizante y se asocia con la fruta y la vitalidad. El color naranja butano es el color de la comunión con el universo, por eso es usado por los monjes budistas. Atenuado hacia el salmón, rosado y albaricoque crean ambientes cálidos y armoniosos. Está asociado con el amor y el matrimonio, y puede usarse en cualquier estancia ya que nos mantiene en equilibrio.
COLORES TIERRA
Conducen a la pasividad y al descanso, y transmiten una sensación de firmeza y tranquilidad, por lo que son apropiados para ser colocados en la sala de estar y en el dormitorio. También pueden colocarse en sitios donde habitan personas físicamente inestables o muy excitables. Son ideales también para suelos y zócalos ya que representan la seguridad y la estabilidad.
AMARILLO
Es el color de la claridad, optimismo, del sol, de la luz y del día. Si es muy intenso puede generar ansiedad. Sirve para alegrar los ambientes, y compensa la falta luz en los ambientes muy oscuros. Se puede colocar en la cocina y en el cuarto de los niños. El amarillo es un color imperial e imprime nobleza en los ambientes, siempre y cuando no reciban exceso de luz ya que de esta forma pueden resultar muy intensos para el sistema nervioso. Si se usan tonos claros, ocres o dorados son ideales para el salón ya que reflejan tibieza, y destacan la energía de la habitación.
AZUL
El azul es el color de la pasividad y la pureza, asociado con el cielo y el mar, y con la sensibilidad. Conduce a la reflexión y a la pasividad. Es bueno para colocarse en dormitorios con luz natural intensa, climas cálidos y oficinas ya que tiene un efecto sedante, de limpieza, espiritual y de paz.
NEGRO
El negro es el color de la abundancia porque activa la riqueza y las energías positivas. Este color, y todos los colores muy oscuros, absorben gran cantidad de luz y oscurecen los ambientes, dando sensación de frío. Estos colores son adecuados para los lugares de trabajo donde ocurren transacciones comerciales importantes.
VERDE
El verde es un color neutral y tranquilizante, asociado con la vegetación y con el goce y la insatisfacción. Tiene un efecto de pasividad y sosiego, por lo que es ideal para los dormitorios, salas de estar, cuartos de baño, habitaciones de niños pequeños, lugares donde haya que generar ideas nuevas y creativas.
ROSADO
Tiene un poderoso efecto relajante. Ideal para la relajación, descanso y concentración.
ROJO
Se asocia con la sangre, el fuego, la pasión y la agresividad. El efecto es de excitación, actividad y calor, simboliza la vida y la guerra. También se asocia con la suerte y las celebraciones. El rojo debe utilizarse con moderación, ya que es un color muy excitante. Un detalle es suficiente para resaltar un sector o captar la atención. No es adecuado para lugares de trabajo o lugares públicos.
BLANCO
El blanco es el color de la limpieza y la pureza. Es ideal para colocar en el cuarto de los niños y en la cocina, agregando algo de color oscuro para balancearlo. También se puede colocar en lugares de trabajo y en baños. No es adecuado para colocar en el salón ya que imprime frialdad en el lugar destinado a la reunión.